La luz entra por todo lados, y las almas gemelas no cesan de poner sus cinco sentidos al servicio de su amor. Sus caras se me presentan como caricaturas grotescas, mientras sus ojos sólo reflejan la emocion de un buen segundo.
El pasado es doloroso para alguien como yo, lo que es cotidiano se vuelve insuficiente en mi armatoste, a estas alturas he perdido la memoria, y olvidé algunos significantes, la confianza se rindió ante mi nihilismo, la ilusión fue deportada sin regreso por la realidad, y a la inocensia la mato un día la sombra que habita mi cueva.
Como decirle a las almas que lo único que quiero es escapar de este lugar, que no tengan miedo ni salgan tras de mi, cuando mi cuerpo hulla presa del delirio, que deseo ocultar los trozos de sal que estan a punto de derretirse, porque mi condición remota no dejará que nadie los vea.
No lo van a entender, no es necesaria la explicacion vanal, mucho menos la incomodidad de sus estados. El proceso es inversamente proporcional, mientras mi alma se vuelva más densa, el cuerpo se convierte en inmaterial, pronto lograré la perfección, para poder desaparecer completamente.