Hubo un día en que el destino me regalo a un ser especial: mi hijita Leia. A si es, para sorpresa de muchos, yo tuve una hija. Un pequeño ser que no salió de mi utero ni de mis entrañas, si no, de lo más ondo de mi alma. Aún recuerdo el día de su nacimiento, agotada por ser la última en salir a la superficie, con su cuerpo blanquisimo, y demasiado endeble a comparacion del resto. Sus ojos cerrados denotaban una respiracion angustiosa, nadie hubiese apostado que viviría más que un par de horas, pues decian que habia nacido demasiado debil, pero yo la ví, y de inmediato se produjo el renacimiento, Leia ahora iba a nacer de mí, de mi espíritu.
Eran días en que ella se aferraba a la vida, luchaba con corage a lo que su destino biologico la estaba condenando, y su pequeña fuerza me contagio, para que por primera vez tuviese fé, por que estaba totalmente segura de que se salvaria. Y asi fué, Leia no solo se salvo, si no que a la semana era la mas hermosa de sus hermanos, aunque pequeña y delicada, su belleza diáfana era sin par, pese a que su talante era un poco desmotivado y melancolico (genes que sin duda me los heredo) y cuando por fin pudo abrir los ojos, note que su mirada era especial, esos ojos caramelo denotaban una mezcla de tristeza y regozijo, y desde ese momento supe, que con tan solo mirarlos entendería siempre lo que ella trataria de comunicarme.
Leia, se convirtió en mi hija sin lugar a dudas, y destine horas para llenarme de su compañía, la alimentaba, bañaba, cambiaba (le confeccionaba ropa muy peculiar) y por supuesto que saliamos juntas a caminar, mirar el horizonte, o simplemente estar una al lado de la otra. Pero como no todo lo bueno es eterno, presagios oscuros se asomaban, y mi destino no podia salirse de su rol.
Aún recuerdo como me doliia dejarla, cuando debia ausentarme de casa, pues sabia que no la veria hasta la noche, me estaba perdiendo instantes eternos junto a ella, lo cual nos aniquilaba el alma a las dos.
El dia que se extravio, sali enajenada a recorrer las calles por toda la noche en su busqueda, hasta que alguien gentil, la trajo por mi parque, por que decian que la pequeña no habia dejado de llorar toda la noche y solamente se arrastraba hacia una direccion, hacia la mia.
Leia, nunca me reprocho nada, ni siquiera los momentos en que mis demonios me atacaban y tan solo obtaba por alejarme de todo y de todos (incluso de ella) pero jamas me lo reprocho, para ella lo único importante era estar conmigo, todos lo reconocian, decian que Leia, siempre tenia una mirada tristona, y que solamente se borraba cuando abvertia mi presencia, y juro que en muchos instantes a mi me pasaba lo mismo.
Pero estaba escrito, mi alma no merecia a un ser asi, y al poco tiempo de haber cumplido un año, mi pequeña murio, victima de una aberrancia de humano, que tuvo la maldita idea de colocar veneno por los lares de mi casa. Sin embargo hay algo que siempre me jure: si algún descubriese su identidad, lo mataria con mis propias manos. Recuerdo que al borde de la locura la lleve corriendo al veterinario mas cercano, el imberbe le aplico muchas inyecciones costosisimas, que segun él la salvarian, pero no fue asi, una tarde horrorosa me aguardaba, horas de angustia, las peores de mi vida, por que la tendria que ver desfalleser en mis brazos.
En sus ultimos instantes, la mire a los ojos, y como siempre, entendi lo que me quizo decir, fue muy nitido y liberador al mismo tiempo, un segundo despues, ella murio con mi mano sujetando su corazón. Aún recuerdo con claridad, lo que me comunicó, y pese a que fue el acto mas inundado de amor, no puedo dejar aun de reprocharmelo.
Para estas fechas Leia hubiese cumplido 5 años, y aunque fisicamente no este, ella siempre sera parte de mi espiritu. y tengo la absoluta seguridad de que nos reuniremos... y quizas ese día no se encuentre tan lejano. Pero por ahora, mientras aun me encuentre deambulando en este universo terrenal, su recuerdo me acompaña en mis instantes dolorosos, en mis momentos de efimera alegría, y no me angustia la idea de dejar este plano hemisferico, porque sé, que al otro lado, podre reunirme con ella, con mi Leia.