sábado, agosto 18, 2007

EPIFANIAS

Como rayos que anunciaban a los ginetes del apocalipsis, como una estrellla negra que se iba a partir en dos, como epífanias de furias divinas, como trozos desvencijados de impotencia, como rios de sangre de corderos inocentes, como "estallidos de nafta en una noche tormentosa".

Todo cambia de un segundo a otro, y esa condición la conozco desde que el error salió de su matríz. Mis miserias son cobradas a terceros, y rompo mi esternon con el proposito de cambiarme por mil, cien, veinticinco o quizas tan sólo uno de ellos. No pretendo que lo entiendan, pero mis pensamientos duelen cada día mas, y mi materia se pudre al compas de mis ideas miserables y perniciosas, ¿por qué alguna vez quise jugar a ser Dios?.

Los satelites de mi planeta, nunca lograran entender el destino que encierra. No me hablen de redenciones, ni de permutaciones mentales, no me hablen de salvación si hace años que conozco mis infecciones y sólo he logrado sobrevivir con placebos.

He sentido las epifanias desde hace mucho tiempo, y reconozco mi condición certera. Es cierto que aveces el alma se me estruja tanto, que no logro soportarlo, y que mis culpas siempren terminan por quebrar mi pecho, pero he logrado aceptar con estoicismo lo que el destino me entrego en el genesis.

Hace dos noches, temí que vinieras por mi, quizas por la forma, quizas porque se cumplia la profesía que esta escrita en el reverso de mi corazón, pero luego de recordar la frase que tome de uno de mis maestros más entrañables, sin dudarlo dos veces, canjearia mi materia, por uno de los corderos que pagaron con sui muerte mis culpas.