Sé que hace días has estado golpeando a mi puerta, y que tus mensajes no tienen respuesta, no creas que le doy lugar a las infulas necias, ni que actuo por capricho de conciencia, pero los designios están escritos dentro mío, y juguetean insanos en dos orillas extremas de apariencia, pero complementarias por necesidad.
Quiero que sepas que es en vano tener esperanzas con alguna de mis condiciones, ninguna de las dos son beneficiosas, y es que hace dias eh tratado de explicarte que la semiotica no funciona conmigo, y no siempre puedo mostrar lo invisible a trávez de lo visible. Como decirte que de donde vengo, el cambio climatológico es incierto, el tiempo transcurre de distinta manera, y las respuestas pueden ser opuestamente proporcional a los estimulos.
Lo has intentado y para mí es suficiente, ya no te quiero importunar más, tu espiritu anda mareado, por que ganaste boletos a la montaña rusa desde el día que nos cruzamos. Descanza observa como rebosan las pequeñas primaveras, y alejate de mi invierno, que cada día se vuelve más crudo.