Fue un día 13 en que entraste en mi vida, pues por siempre fuiste tú quien entrabas en la mía. Llegaste de lejano lugar para acompañarme, para sentir de cerca mi respiración, quisiste realmente lo que veias, fuiste la única persona que realmente anhelaba mi compañia, no tuviste motivo ni obligación, no existia razón alguna, y el deber no era palabra que existió para querer siempre entrar en mis días. Fueron mis pensamientos los que deseabas apaciguar, fuí la princesa que realmente creias, soy el dragón que con dolor aceptabas, y es mi alma que de tu linaje mucho tenía, mi corazón, ese que realmente querias, tu corazón ese que realmente me quería.
Para hablar de tí no necesito metáforas ni terceras personas, para hablar de tí me lleno de un poquito de tu valentia y restrego mis poros de los que caen trozos de egoismo y de culpa, para hablar de tí debo atar mi esternon y pararme a lo alto, para mirarte siempre como la única persona que me significo refugio, el mundo se caia dentro y fuera de mi cuerpo, pero cerca de tu existencia habllaba el único lugar donde ya casi no temia, y digo casi porque conosiste de mis ataduras y torceduras, de esas que tú tambien poseias, pero tu siempe fuiste mejor persona.
Las mujeres no son tan valiosas me decias, pero vaya que le diste la contra a tus propias palabras, fueron tus actos los que escribieron tu guion personal, que ahora me duele tanto perderlo, porque me deja en vacio. Siempre fuiste la mujer más valiosa desde el día que me subiste a tu regazo sin haber salido de tu vientre, hasta el tiempo que velaste cada derrumbre de mi cuerpo alma y mente, me llevabas a cuestas y a oscuras vigilabas mis pensamientos y cuidabas de mis ausencias, la única que creyó en mí y en lo que podria ser algún día.
No creo en la santidad del ser humano, es mucho mas honesto ser persona y tu siempre fuiste la mejor de todas las que alguna vez conosí. Tu temperamento fuerte solo Servia para salvaguardar a los tuyos, en tu pecho estaba escrito el corage y la valentia que significó llevar todo tu pequeño mundo a cuestas y evitar como leona que alguien intente dañarlo, mientras tu corazón se derretia solo para perdonar a los que realmente amabas. Nadie más inteligente que tú para emprender lo más imposible, y por siempre tener alguna frase sabia o en su defecto ocurrente, que aunque no lo creias te convertia en mucho mas virtuosa que cualquier seudo letrado. Nadie como tú para que nosotros tu pequeño mundo estemos antes que tú, condicion que mi entumecido corazón egoista aún no ha podido comprender.
Para hablar de tí tendria que tomarme todo el tiempo de mi vida, de mis trozos de memoria fucionados a tu sangre, de los 13 que siempre me contabas como llegue a tí, de los vestidos color vino y las medias de torero que hacian que sólo tu me convirtiese en la princesa mas hermosa, en las pequeñas compañias que tratabas de conseguirme porque ya vislumbrabas una tristeza en el fondo de mis ojos, en las invenciones que tus manos angustiadas trasmitian a alguna parte de mi cuerpo decaido, en los refugios a mis miedos y pensamientos extraviados, en los desvelos tras mis ausencias, en mis seudos talentos que tu enarbolabas con total orgullo y hasta en la puerta que tocabas dia a dia muchas veces sin obtener respuesta.
Y fue así, que una vez más tocaste mi puerta, pero esta vez sería ya la última, aquella puerta que ahora se habia hecho totalmente impenetrable y rígida, esa que ya no me concedia el talento de derramar sentimiento alguno, esa que habia congelado mis ojos en acido puro, esa que encerraba el más repugnante de mi egoismo y que ya habia convertido en su dictador total al dragón,
me devolviste la capacidad de conmoverme y remover sentimientos por alguien, el acido se derritio y de mis ojos brotaron lagunas interminables, y mi alma termino por romperse en dos, naciendo de mis entrañas el estado mas desvalido y quebradizo.
Ahora que tu materia ya no esta junto a la mía, aún no tengo fuerzas para sostenerme en mis propias piernas, y el corazón ha terminado por oprimirme, se que los miedos se han redoblado porque ya no existe refugio en esta tierra que tanto repelo, pero a la vez también tengo la plena seguridad que así como estuviste siempre caminando a mi lado desde aquel 13, sé que donde estas sigues vigilando mi presencia, y cuando el dolor y terror quieren vencerme, suspiro y miro al cielo y ya no temo, porque lo único que me ataba en este plano ahora me aguarda en otro donde todo sera mucho mejor, y en el que nos reencontraremos quizas otro 13 en el que ahora sea yo que llegue desde lejos, como tú aquella vez llegaste a mí, anciosa y feliz solo para verte y estar juntas por siempre.
domingo, agosto 15, 2010
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