Estoy buscando mi navaja más certera para abrirme el pecho, y arrancar este corazón bastardo en el que tengo escrito el peor de los poemas. Corazón sustituto y prostituto del regente lunatico, no tienes que pedirme perdón, soy yo la que debe incarse a tu suelo por haberte dado este destino, soy yo quien se asfixia en la noches pensando en la manera de resarcir tanta materia malgastada.
Regalame esta noche, para desollar cada espacio infertil que posees, para burlarme y compadecer la hilacha oscura que camina escondiendose en los rincones, para librar al universo de una macha que estorba desde el angulo que se la mire. Ya no quiero trozos de cristales que me mantengan viva, quiero destruir cada rastro de existencia impura que deje por largos años, y comerme mi propio halo para llevarmelo a la inquisicion.
Pobre corazón bastardo, que culpa tienes de no ser precioso, de haber nacido condenado al desprecio de tu propio creador, de no apasionar a nadie con tu insulso latido. Ya estoy cansada de cargar contigo, de que me explotes en cualquier momento del día, para inundarme con tu sangre oscura, te he dibujado las peores aberrancias y aún asi insites en seguirme, ando buscando mi navaja mas certera, para arrancarte al amanecer.
lunes, enero 29, 2007
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